Día 1



Todo parece sencillo, pero es que en realidad lo es. Desde el primer abrazo por la mañana hasta las últimas risas y confidencias entre las sábanas mientras escuchamos el sonido del reloj anunciando que ha finalizado un nuevo día. No hay nada complicado si tú estás a mi lado, solo puedo contar el número de besos que caben en tu cuerpo, descubrir nuevos lunares o intentar adivinar qué deseo estás pidiendo cuando soplas tus pestañas.

Y es que yo soy más feliz desde que tú me miras, como si cualquier día fuera(mos) 1.

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